Segundo encuentro presencial del Seminario Introductorio al Campo de la LIJ

descarga  Nuevamente convocadas en torno a la reflexión sobre la Literatura Infantil (lo juvenil no nos ha ocupado tanto dadas las peculiaridades del grupo participante) nos  detuvimos en algunas problemáticas centradas en lo literario y lo infantil. Avanzamos reflexionando de la mano de Peter Hunt , autor de “El conocimiento: ¿Qué    hace falta saber para conocer la literatura infantil?” un texto que funcionó para ensayar escritos ligados a la crítica literaria en torno a algunos ejes vertebradores de  una posible Enciclopedia sobre Literatura Infantil:

  • las adaptaciones de Graciela Montes tanto de “Las mil y una noches” como de los clásicos de tradición oral escritos y re-escritos por Perrault y los hermanos Grimm,
  • las versiones contemporáneas de  “Caperucita Roja” (según Leicia Gotlibowski y Marjolaine Leray ), “La Bella Durmiente” ( “La Durmiente” de Andruetto e Itzvan), “La Cenicienta” (Roberto Innocenti)
  • el análisis de obra de María Cristina Ramos y Pablo Bernasconi
  • el análisis de la Colección “Los morochitos” de Editorial Colihue

descarga (1)Ahora nos detendremos en las reflexiones de Daniel Goldin en  “La invención del Niño”  y de Aidan Chambers en “El lector en el libro”. Entre las muchas reflexiones posibles de realizar con la lectura de Goldin y, tomando su texto como marco general de referencia, les propongo que se detengan en los  cuestionamientos siguientes ¿Es literatura para niños todo lo escrito para ellos? ¿Cuál es la relación entre cultura y literatura para niños?

descarga (2)

A partir de esos interrogantes seleccionen para reflexionar en este espacio virtual dos textos: uno que consideren literatura para niños y otro que desestimencomo tal. A partir de los aportes teóricos de Chambers, en relación con las “técnicas principales” que utilizó un autor cuando definió su lector implícito, es decir: estilo, punto de vista del narrador, invitación a tomar partido  y espacios para la interpretación y por qué no las habría utilizado el otro autor, intercambiaremos miradas argumentativas durante las próximas semanas.

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10 comentarios

  1. patriciadom said,

    noviembre 25, 2014 a 11:57 am

    Luciana Bahamonde ha enviado el siguiente texto para su puesta a debate

    ¿ES LITERATURA PARA NIÑOS TODO LO ESCRITO PARA ELLOS?
    Todo lo escrito para niños NO precisamente es literatura infantil.
    Los textos escritos manifiestan las distintas intensiones que el emisor puede buscar; así encontramos libros que pretenden informar, convencer, entretener, describir y caracterizar por ejemplo, objetos, animales, etc. como los tan demandados libros de dinosaurios, animales salvajes, volcanes, planetas, etc. cuyo objetivo es trasmitir conocimientos, informar al lector. Estos libros son NO LITERARIOS.
    La literatura es ficción aunque refleje la realidad. Para atraer al lector el autor emplea un estilo particular de uso del lenguaje abarcando en esto el uso de las imágenes, utiliza recursos estéticos, trabaja sobre cada expresión de manera creativa y sugerente posibilitando que cada lector le asigne su significación.

    1º texto seleccionado:
    “Como funciona la maestra” de Susana Mattiangeli; ilustrado por Chiara Carrer. Editorial: Calibroscopio.
    • Estilo (uso del lenguaje e imagen)
    TEXTO LITERARIO aprehensible, narrativa de fácil lectura, emplea un tono ingenuo, claro y tierno poniendo el foco desde la mirada de un niño utilizando el lenguaje coloquial.
    La escritura es ingeniosa, emplea recursos estéticos literarios como por ejemplo comparaciones, metáforas, analogías.

    “Las maestras pueden tener colores y diseños muy distintos. Pueden ser oscuras, claras, enruladas, lisas a lunares, floreadas, espiraladas, a cuadros y de estampados multicolores.
    Sobre la maestra a rayas se escribe, sobre la maestra cuadriculada se hacen las cuentas”.

    “Si una maestra falta, se hace una resta. Si una maestra nueva llega, se hace una suma. Todas las maestras y maestros del mundo deberían dividirse por todos los niños del mundo. Cuando no hay bastantes maestras entonces hay que multiplicarlas”.

    El lector implícito es un niño por el cual vemos y sentimos lo que transcurre en la historia.
    El uso de la imagen es adecuado y sugerente realizadas con distintos materiales utilizados en la escuela a manera de collage, superponiendo formas, colores, diseños de papeles, etc. Lo que a mi parecer indican momentos sensitivos/expresivos.

    “Cuando la maestra está enojada todo se detiene. No se aprende nada más. No se logra dividir nada, los ríos no corren, y el hombre primitivo se queda quieto con la lanza levantada.
    Sólo si retorna la calma, entonces todo vuelve a funcionar”

    Las imágenes representan elementos, contenidos, información, etc. e insinúan de qué está hecha la maestra a los ojos de un niño.

    “Dentro de la maestra están los números, las tablas, los ríos, los montes, el reloj, los cinco sentidos, el hombre primitivo y muchas otras cosas que de a poco también van a parar adentro de los niños”.

    2º texto seleccionado:
    “DECIDIERON SEPARARSE” de Mónica Kot; ilustrado por Gerardo Baró. Editorial: El gato de hojalata.
    • Estilo: TEXTO NO LITERARIO. Representa fielmente un acontecimiento real. No refleja creatividad, texto lineal. Tiene una expresa funcionalidad “ayudar a enfrentar el difícil momento que significa la separación de los padres”.
    Está escrito de manera simplista y poco sugerente.
    Las ilustraciones acompañan el texto de manera decorativa sin aporte alguno.
    El lector implícito es un niño porque pone foco en éste que cuenta su historia.

    “Todos los días a la noche mi hermanita y yo escuchábamos pelear a papá y mamá. A veces nos asustábamos.
    Nos contaron que fueron muy felices cuando nos tuvieron.

    Ahora no se aman más y decidieron separarse”.

  2. patriciadom said,

    noviembre 25, 2014 a 12:18 pm

    Con relación a las reflexiones de Luciana les propongo detenerse en la conceptualización de Chambers acerca del “estilo” ya que la alusión al uso de la imagen no se refiere a las ilustraciones sino al uso poético del lenguaje, a la creación del fenómeno de extrañamiento de la obra artística, es decir aquello que hace del discurso literario un discurso connotado “revelado por la forma en que escribe sobre esto
    Sería interesante ver de qué modo en el texto de Mattiangeli se abren espacios para la interpretación, otra de las herramientas mencionadas por Chambers.

    • Luciana Bahamonde said,

      noviembre 26, 2014 a 1:07 am

      A partir del comentario de Patricia, regresé nuevamente al material de Chambers en donde se mencionan las “técnicas principales” utilizadas por él al definir su lector implícito. Lo que me ayudó a aclarar el concepto mal interpretado por mí en relación a la imagen.
      Aquí el autor menciona que el término ESTILO, “abarca el uso que el autor hace de la imagen, sus referencias deliberadas e inconscientes, lo que supone que el lector entenderá sin explicación y descripción, su actitud hacia creencias, costumbres y personajes que aparecen en la narrativa; todo esto revelado por la forma en que ESCRIBE sobre esto”.
      El uso del lenguaje literario que da lugar al fenómeno de extrañamiento genera una nueva perspectiva de la realidad al presentarla en contextos poco o nada comunes, más bien diversos; confirmando que la representación es una ficción.
      Un ejemplo en la obra de Mattiangeli, puede ser al establecer relaciones absurdas, exageraciones del discurso o mediante el uso de recursos estéticos mencionados anteriormente:

      “Hay maestras largas y maestras cortas. Maestras gruesas y maestras finas.
      Una maestra pequeña no es media maestra, así como una grande no vale el doble”

      “La maestra tiene una parte de adelante, que es la que casi siempre se ve, y una parte de atrás que se ve cuándo se da vuelta”

      “…entre ellas hablan el idioma de las maestras, que es como el idioma de los grandes, pero más difícil.
      Con los niños hablan se-pa-ran-do bien las sí-la-bas o en voz baja o GRITANDO. O con voz que cambia, como una canción, que al escucharla parece que estamos viendo un dibujo”.

      Con respecto a otra de las herramientas mencionadas “espacios para la interpretación” la autora establece una alianza con nuestro niño interior, evoca recuerdos, apela a la nostalgia del lector y manipula nuestras expectativas invitándonos a mirar bien y encontrar a nuestra maestra.

  3. María Cristina chiramberro said,

    noviembre 25, 2014 a 8:26 pm

    “una lectura sin limitaciones, voraz e indiscriminada es la tierra fértil de la que finalmente brotarán el criterio y el gusto.” Aidan Chambers.

    Las construcciones realizadas a lo largo del proceso de lectura se van integrando en sucesivas puestas en común que permiten a nuestros alumnos re significar sus prácticas lectoras y plantearse otros criterios de selección a incorporar:
    • ¿Todo lo escrito para niños es literatura? ¿Qué características tiene este libro en particular para que lo consideremos como literario? ¿Puede este texto movilizar, inquietar, consolar, abrir mundos, o dejará a los niños de la misma manera en la que estaban antes de leerlo?
    Hay que tener cuidado de no extender laxamente este concepto que puede incluir en el grupo obras sin adecuados criterios éticos y estéticos. La Literatura Infantil no puede ceñirse a normas ni limitar la creatividad del autor, pero lo que el niño reciba debe tener valor expresivo y estar redactado de tal forma que autor y lector se encuentren en la magia de la recreación.
    En el libro Carlota y Miniatura podemos ver el estilo particular que poseen los libros álbum, en el cual texto e imagen se complementan y, como es este caso, la imagen contrapone lo escrito, si se tomaran por separado se logran ver dos historias contrapuestas; es un recurso que atrapa al lector ya que provoca un efecto humorístico, lo hace tomar una posición con respecto al personaje que puede ser a favor o no, es muy interesante y no está claro si la narración invita a tomar partido por el punto de vista infantil o el del los adultos; la historia no es peculiar ya que la protagonista representa a un estereotipo de niño que no responde a los cánones “aceptados socialmente”, es una niña con un gran ego y personalidad deseosa de escapar del mundo de los mayores. La obra está narrada en primera persona, es provocadora y se contrapone con la literatura aleccionadora o didáctica.
    El segundo texto seleccionado es El equipo de rescate de Mate, Cars Toon. ed. El gato de hojalata.
    Este texto se presenta como pensado para niños, es una obra carente de estilo, recursos, el único que se puede apreciar es la personificación de los diferentes automóviles que representan los personajes de la historia (autobomba, patrulla de policía, ambulancia, etc.) no existe una riqueza narrativa, las imágenes no acompañan al texto, hay diálogos paupérrimos, no invita a tomar partida ni hay espacios para la interpretación.

    La Literatura Infantil, como toda literatura, tiene su función más valiosa en ofrecer el entretenimiento y deleite por sí mismos. Más allá de cualquier otra finalidad estrechamente formativa, su función primaria es puramente estética, la de:
    «promover en el niño el gusto por la belleza de la palabra, el deleite ante la creación de mundos de ficción».

    (Merlo, 1976, 78)

    • patriciadom said,

      noviembre 25, 2014 a 11:14 pm

      María Cristina: creo que la historia es muy peculiar, ya que al establecer el contrapunto entre el texto y la ilustración genera un efecto polisémico que muestra con vehemencia el modo en que el autor deja “espacios para la interpretación” ¿no te parece?

      • María Cristina chiramberro said,

        diciembre 9, 2014 a 7:39 pm

        Sí Patricia, concuerdo con tu comentario, en realidad la palabra que “sobra” es NO, la historia es peculiar y esos espacios para la interpretación permite al lector tomar partido e inmiscuirse en la historia y ser parte.

  4. Nuria said,

    noviembre 25, 2014 a 11:19 pm

    Hola a todos: Aquí comparto con ustedes el análisis de una obra que considero literatura y otra que definitivamente no lo es.

    “Los Traspiés de Alicia Paf” de Gianni Rodari. Editorial Anaya: Una obra literaria donde el autor se dirige al niño concientemente de que éste va a ser su receptor y mediante el recurso de extrañamiento invita a pensar que todo es posible. Alicia es una niña inquieta, apasionada, algo distraída y sobre todo muy curiosa que tiene la característica de caerse siempre y por todas partes. La curiosidad, el misterio y el conocimiento en esta obra destacan características de la infancia actual que cuestiona, inquieta, sorprende.
    Cada capítulo con un lenguaje accesible utilizando recursos poéticos, reiteraciones, absurdos, narra una aventura en la cual situaciones de la vida cotidiana se ven atravesadas por algún hecho fuera de lo común. ¿A quién se le ocurre caerse adentro de las canillas? ¿A quién se le ocurre viajar en una pompa de jabón? ¿A quién se le ocurre caer entre los engranajes de un reloj? Por supuesto que a ella… a Alicia Paf. Todos la buscan incansablemente y sus abuelos protestan: “¡Nuestros hijos no se caían dentro de las canillas!” En esta frase el autor recupera otros puntos de vista.
    Esta obra permite traer a la memoria la historia de “Alicia en el País de las Maravillas” ya que ambas tienen como protagonista una niña que cae en un mundo de fantasía.
    Además de todo lo mencionado, Alicia Paf deja espacios a la interpretación; los niños pueden construir imágenes narrativas que posibilitan interpretar la historia de múltiples maneras y puede constituirse en un recurso que permite pensar nuevas aventuras.

    “La vaca Filomena”. Editorial El gato de hojalata. Colección granja feliz: este texto presenta mediante un lenguaje simplista y lineal la historia de una vaca a la que nada raro le acontece en un día de su vida.
    Si se observa la contratapa en ella se ve escrito “a partir de los tres años” lo que supone pensar que al autor no ve a su lector como un sujeto capaz de reflexionar y cuestionar aquello que se le cuenta. Este texto no deja que se pongan en juego múltiples experiencias interpretativas dado que es un relato cerrado. Desde mi punto de vista esta obra no es literatura.

    COMO CONCLUSIÓN SE PUEDE DEDUCIR QUE TODO LO QUE SE ESCRIBE PARA NIÑOS RESULTA NO SER LITERATURA.

    • patriciadom said,

      noviembre 28, 2014 a 4:41 pm

      Un par de aportaciones al interesante análisis de Nuria:
      1º: ese traer a la memoria a la Alicia de Lewis Carroll es otra de las características del texto literario: la INTERTEXTUALIDAD
      2º: el señalamiento del texto “a partir de los 3 años” no necesariamente es una decisión del autor (a propósito ¿no está mencionado? ¿nadie se hace cargo de su escritura?) muchas veces es el editor quien lo califica para determinada edad para conseguir adultos compradores. Es importante tener en cuenta que la literatura infantil opera con ese doble destinatario: el niño lector y los adultos que les proveemos los libros (padres y mediadores)

  5. patriciadom said,

    diciembre 10, 2014 a 10:39 am

    Débora E. Mojsiejczuk propone para la reflexión colectiva estos pensares:

    En cuanto al interrogante acerca de si es literatura todo lo escrito para ellos, cabe destacar el concepto de “apropiación” al que refiere Daniel Goldin: los niños se apropiaron de historias que no habían sido escritas para ellos y desecharon otras que les estaban destinadas (Aidan Chambers también refiere a los libros escritos por sus autores para niños y otros que sin ser específicamente dirigidos a ellos “tienen cualidades que los hacen atractivos”). Es decir que, dependiendo de su gusto o rechazo, podemos definir los textos como literarios o no. Este gusto o rechazo tiene su base en las prácticas culturales de la comunidad a la que el niño pertenece. En cuanto a lo cultural en relación a los cuentos, Goldin cita a Robert Darnton, quien dice: “Los cuentos son de hecho documentos históricos. Han evolucionado durante muchos siglos y han adoptado diferentes formas en diferentes tradiciones culturales. En vez de expresar el funcionamiento inmutable del ser del hombre, sugieren que las mentalités han cambiado”. Por eso, con el paso del tiempo, el cambio en la tecnología y nuevas formas de comunicarnos, intervienen en las prácticas culturales y generan también cambios en los gustos literarios (por ejemplo, la predilección por los libros-álbumes).
    El libro que elijo como literario es “Cándido” de Olivier Douzou. En cuanto al estilo, utiliza imágenes que completan el significado que intenta transmitir el autor. Emplea un tono de voz simple, con un léxico sin dificultades (excepto, dependiendo de la edad: bulle, sinsentido). Con su estilo rompe las reglas ya que en el avance de la historia hay que girar el libro a 180º hacia la derecha y culminar la lectura con la tapa del libro al revés. En relación al punto de vista, nos presenta un autor implícito que emplea un lenguaje similar al del niño, que lo invita a dejarse llevar por la historia que le ofrece (Cándido, un perro que se ha perdido). Invita a tomar partido presentando juegos de palabras y de imágenes que invitan al lector a contemplar la escena y realizarse preguntas sobre el significado que el autor intenta transmitir en esta doble lectura. El texto presenta un verdadero desafío para el lector, quien intentará interpretar ese significado escondido (Cándido está perdido y al mismo tiempo Cándido está). Despierta la imaginación.
    El texto que elegí como no literario se encuentra en el libro “Cuentos rápidos para trabajar con valores” (de María Inés Casalá y Juan Carlos Pisano) que se llama “Una cuestión de color”. El estilo presenta un tono de voz claro, simple lingüísticamente. La relación que pueda establecerse entre el autor-lector es controlada por el adulto. En todos los cuentos en general, se describen y narran situaciones relacionadas con la vida cotidiana y la forma adecuada de actuar (buena moral). Utiliza el punto de vista de un adulto (narrador omnisciente) quien aclara si la historia que va a contar fue real. Invita al niño a reflexionar sobre determinados temas como la envidia, los miedos personales y, en el cuento elegido específicamente, sobre la discriminación por el color de piel. En cuanto a los espacios para la interpretación, no deja lugar a la imaginación ya que al terminar el cuento ofrece una serie de preguntas que llevan a hablar sobre el tema elegido (¿Cómo juzgamos a las personas?, ¿Damos importancia al aspecto físico de los demás?, ¿Consideramos que todas las personas merecen el mismo trato?). De esta manera, el texto escapa al fin literario que tiene que ver con la capacidad de crear esos mundos posibles a través de nuestra imaginación.

    • patriciadom said,

      diciembre 10, 2014 a 11:32 am

      al leer la reflexión de Débora sobre “Una cuestión de color” vino a mi recuerdo “NIña Bonita” de Ana María Machado y la nota de Roberto Sotelo publicada en Imaginaria (disponible en http://www.imaginaria.com.ar/00/9/bonita.htm). Como es un texto del que muchas disponen ya que está incluido en los materiales enviados por el Ministerio considero importante que lo consideremos como obra literaria y no como texto para “enseñar valores”


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