imaginar o calcular, «esa es la cuestión»

La literatura brinda muchos ejemplos de obras que, al leerse en un contexto de recepción diverso al de aquel en el que fueron escritas, sorprenden por su significación tan actual, tan anticipatoria. Este texto de Canela es un ejemplo más.

Ahora que vivimos días en los que pasamos nuestros días a resguardo, bien podríamos aprovechar a elegir una «silla de imaginar», una silla desde la cual crear nuestros deseos o dejarnos crear por ellos, una silla para demorarnos receptivamente en lo que vamos viviendo. Sabemos que hay gentes sentadas «calculando». Pero sabemos también que, aún esa gente, necesitará de los otros para no hundirse.

Va entonces «La silla de imaginar«(*) como una ocasión para leer estos tiempos y leernos, descubriendo la silla que preferimos usar. Ya que ¡he ahí la cuestión!, como Hamlet supo decir.

(*) Canela y Roldán D. (1ª reimp 2014). La silla de imaginar. Córdoba: Comunic-Arte

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una plaza para tejer la memoria

Puntualmente llegó el 24 de marzo con su rastro de dolor ante el horror, la injusticia, la experiencia del terrorismo de Estado. Desde la Cátedra Libre de Derechos Humanos de nuestra Universidad se generó un ámbito de participación para que diversos actores y colectivos sociales tomásemos la palabra.

La Cátedra Libre de Literatura Infantil y Juvenil estuvo presente ofreciendo un pic-nic de lecturas para tejer la memoria. Con la participación de la Biblioteca del Centro de Expresión Infantil de la Escuela de Arte ( a cargo de la Prof.Liliana Bonsignore) y de la narradora y bibliotecaria Prof. Verónica De Campos, se ofrecieron tanto textos cuyas historias remitían a aquel tiempo como aquellos cuya circulación estuvo prohibida aunque, con frecuencia circularon clandestinamente.

Algunos textos fueron compartidos en una lectura en voz alta… Así Víctor (1), el elefante que ya sabemos que -como todo elefante- ocupa mucho espacio se codeó con Bartolo(2) y su planta de cuadernos, mientras los vecinos de don Julián Lencina(3) volvieron a sus sillas a sentarse a imaginar… y en su banquito alguien volvió a esperar a ese tío(4) que llegaría «mañana» y no, no llegó… y alguien se hizo acompañar de camino a casa (5)

Hubo quienes se asomaban a las historias oyendo sólo lo narrado. Hubo quienes tejieron lazos desde la conciencia gestada en su familia. Hubo quienes leyeron por su cuenta texto e imágenes, conmoviéndose ante la historia compartida (6)

Los mediadores aún tenemos una larga tarea en los procesos de construcción de ciudadanía. ¡Habremos de seguir andando! ¡Habremos de seguir tejiendo la memoria!!


  1. Bornemann, Elsa. UN ELEFANTE OCUPA MUCHO ESPACIO
  2. Devetach, Laura: LA PLANTA DE BARTOLO
  3. Canela: LA SILLA DE IMAGINAR
  4. Pantana: MAÑANA VIENE MI TÍO
  5. Buitrago, Jairo: CAMINO A CASA
  6. Andruetto, María Teresa: LOS AHOGADOS