Como un solo trazo

La obra que hoy recomendamos(1) viene precedida de un epígrafe que anticipa la  lectura que nos espera: «…y de un solo trazo dibujó un cangrejo perfecto…» (Ítalo Calvino, Lezioni Americane).

Una historia aparentemente escrita de un «solo trazo» que multiplica capas de significación cada vez que nos detenemos en cada página nos sumergimos» sería una mejor manera de decirlo) . Un magnífico juego de espejos que, como en todo libro álbum, establece un contrapunto entre ambos lenguajes (el literario y el visual).

epígrafe

Así, mientras se despliegan los diálogos entre el mejor dibujante y el dueño del imperio, con la apenas perceptible presencia de un asistente, sobre el plano blanco que opera de fondo se despliegan:  sellos, mapas, escrituras, estampillas postales, boletos de tren, fotografías, geishas de diversas edades, calendarios y, siempre, límpidos trazos de pincel fino condensando la trama con sutileza .

Tenemos entre manos una lectura que requiere de lectores activos, dispuestos a ir y venir entre el texto literario, propuesto por María Teresa Andruetto, y el texto visual ofrecido por Istvansch(2).

Cuando María Teresa Andruetto  honró con su presencia a la Cátedra (3), en 2014, definió, como lo hace habitualmente, su posicionamiento estético: «…la literatura nos propone en el transcurso de la lectura riesgos, luchas y por sobre todo nos enfrenta a nuestras carencias. No nos ofrece soluciones, más bien diríamos que nos plantea preguntas, porque problematizar lo que ha sido en nosotros naturalizado es una de las funciones fundamentales del arte…« (4) 

En esta obra, el contrapunto entre el dibujante y el emperador pone en escena el lugar del artista y el lugar del poder. Hoy, a la luz del contexto de la cuarentena que vivimos, es posible una nueva lectura al respecto. Tal vez éste sea un tiempo para cuidar más a nuestros artistas, para reconocer el derecho a la cultura como un derecho tan humano como el derecho al pan.

¡Buena lectura!

 

 

 (1) Andruetto, M.T. e Istvansch (2012). El caballo de Chuang Tzu. Córdoba: ComunicArte

(2) Ya habíamos recomendado otra obra de ambos creadores  «La durmiente» aquí

(3) Cátedra Libre depende de la Secretaría de Extensión Universitaria (Dirección de Cultura) Universidad Nacional de la Patagonia «San Juan Bosco»

(4) puede leerse la conferencia completa aquí

«… pero nadie le creyó…»

La obra de hoy inicia con un breve texto de Sören Kierkegaard.:

Presentación1

 ¿Un filósofo en un libro «infantil»? Es que María Teresa Andruetto tiene una convicción: la literatura no requiere adjetivos (1)  y en su coherencia vital nos ofrece este texto ilustrado en modo «rimbobante» por Gabriela Burín.

Para mí es un texto muuuuuuy interesante para estos días a ustedes ¿qué les parece?

(1) Lo plantea en su libro publicado por Comunicarte (Andruetto, M.T. (2004)  Hacia una literatura sin adjetivo. Córdoba: Editorial Comunicarte) y en esta conferencia recuperada de la web de la fundación CuatroGatos https://www.cuatrogatos.org/docs/articulos/articulos_161.pdf

¿Y si la pandemia fuese una ocasión para despertar?

Hoy convidamos otro libro álbum. Una historia de la «bella durmiente» (1) que desmiente a la historia oficial. Un texto literario (2) que dialoga con el texto visual(3) e invita a múltiples lecturas.

A raíz de la impugnación del clásico, ¿es posible preguntarnos si la pandemia que padecemos puede ser una ocasión para despertar, para desnaturalizar el (des)orden mundial, para que el cuidado mutuo sea una actitud más constante entre nosotros?

(1) Andruetto, M.T. e Istvansch (2010). La durmiente. Buenos Aires: Alfaguara

(2) escrito con magistral minimalismo por María Teresa Andruetto (para conocerla un poco más, pueden hacer click aquí)

(3) las ilustraciones de Istvansch (más información haciendo click aquí)  dan cuenta  de un trabajo de investigación minucioso y de una estética que respeta y celebra la inteligencia de sus lectores. En esta obra despliega relaciones intertextuales a través de collages que incluyen tanto obras pictóricas de contenido socio-político como de recortes de revistas que contrastan con los procesos actuales en torno al género.

una plaza para tejer la memoria

Puntualmente llegó el 24 de marzo con su rastro de dolor ante el horror, la injusticia, la experiencia del terrorismo de Estado. Desde la Cátedra Libre de Derechos Humanos de nuestra Universidad se generó un ámbito de participación para que diversos actores y colectivos sociales tomásemos la palabra.

La Cátedra Libre de Literatura Infantil y Juvenil estuvo presente ofreciendo un pic-nic de lecturas para tejer la memoria. Con la participación de la Biblioteca del Centro de Expresión Infantil de la Escuela de Arte ( a cargo de la Prof.Liliana Bonsignore) y de la narradora y bibliotecaria Prof. Verónica De Campos, se ofrecieron tanto textos cuyas historias remitían a aquel tiempo como aquellos cuya circulación estuvo prohibida aunque, con frecuencia circularon clandestinamente.

Algunos textos fueron compartidos en una lectura en voz alta… Así Víctor (1), el elefante que ya sabemos que -como todo elefante- ocupa mucho espacio se codeó con Bartolo(2) y su planta de cuadernos, mientras los vecinos de don Julián Lencina(3) volvieron a sus sillas a sentarse a imaginar… y en su banquito alguien volvió a esperar a ese tío(4) que llegaría «mañana» y no, no llegó… y alguien se hizo acompañar de camino a casa (5)

Hubo quienes se asomaban a las historias oyendo sólo lo narrado. Hubo quienes tejieron lazos desde la conciencia gestada en su familia. Hubo quienes leyeron por su cuenta texto e imágenes, conmoviéndose ante la historia compartida (6)

Los mediadores aún tenemos una larga tarea en los procesos de construcción de ciudadanía. ¡Habremos de seguir andando! ¡Habremos de seguir tejiendo la memoria!!


  1. Bornemann, Elsa. UN ELEFANTE OCUPA MUCHO ESPACIO
  2. Devetach, Laura: LA PLANTA DE BARTOLO
  3. Canela: LA SILLA DE IMAGINAR
  4. Pantana: MAÑANA VIENE MI TÍO
  5. Buitrago, Jairo: CAMINO A CASA
  6. Andruetto, María Teresa: LOS AHOGADOS