la Feria del Libro 2016… ceder y tomar la palabra dos caras de la misma moneda

La Feria del Libro fue una nueva ocasión para el encuentro entre palabras: las que leímos, las que escribimos, las que escuchamos…

En los talleres que ofrecí este año, desde la Cátedra Libre de Literatura Infantil y Juvenil, la propuesta a los adultos fue “Ceder la palabra”… una invitación a proponer espacios de creación que, como mediadores, nos sensibilizaran estéticamente y funcionaran como oportunidad para pensar cómo intervenimos en los espacios en los que, habitualmente, convidamos la lectura literaria.

Por la tarde, los adolescentes tuvieron la oportunidad de “Tomar la palabra” y -desde el mismo encuadre- cada uno escribió lo que deseaba, lo que pudo, lo que la experiencia habilitaba. Fue un tiempo de producir y compartir a voluntad, fue una oportunidad sin interferencias valorativas… verdadero autodescubrimiento como productores de textos.

tapaDespués de recorrer “El mercado de las Pulgas” de Juan Lima,  cada participante abrió su propio puesto y ofreció a viva voz  sueños impostergables, ceremonias tubulares o crímenes imprescindibles … También se podían conseguir,  entre otras mercancías:  naufragios improbables, preguntas oxigenantes, amores rimbombantes, aventuras irrefutables, texturas inadmisibles y hasta encuentros desencontrantes!! La propuesta estética de Lima, acompañada de las viñetas de “El Libro de los Abrazos” de Eduardo Galeano, nos permitió circular poética y humorísticamente por puestos que nos ofrecían la oportunidad de crear, de escribir y, luego, de calzarse el rol de puesteros y, por un rato, vocear los pregones…

El vagón del museo ferroportuario albergó, por unas horas, la potencia de la escritura a la que tantas veces no nos animamos!

La lectura de nuestros jóvenes en papel y en pantallas desafíos para los mediadores

Al finalizar mayo, y convocados por la invitación a repensar nuestro rol de mediadores culturales, Ana Siro compartió experiencias de lectura y escritura en contextos comunitarios y escolares. Experiencias que -posibles de ser recreadas- se constituyen en ocasiones privilegiadas para acompañar los procesos por los cuáles nuestros jóvenes van construyendo un mundo simbólico entre la propia subjetividad y el tejido social. Experiencias que pretenden promover en los jóvenes su autonomía como lectores y escritores a través de diversas prácticas multimedia de lectura y escritura…

La conferencia “Jóvenes, mundo interno, escuela y comunidad. Literatura en papel y en pantalla” planteó interrogantes a nuestras prácticas, nos desafió en nuestras potencialidades, nos conmovió como comunidad lectora. Para recuperar algo de lo vivido por quienes estuvimos allí, para que quienes no pudieron ir, hoy puedan escucharla, compartimos el video tomado por la Dirección de Medios Audiovisuales de la Universidad Nacional de la Patagonia “San Juan Bosco”.

Nuestra visitante, generosa intelectualmente y solidaria con nuestras prácticas nos invitó, entonces, a explorar con nuestros muchachos y chicas las propuestas del equipo de trabajo con el que camina en otras latitudes. Estos son los links para intentarlo: www.einnovacion.com.ar/odisea-alumnos y www.einnovacion.com.ar/odisea-profes

 

“Elogio de la dificultad” conferencia de María Teresa Andruetto

El viernes pasado, María Teresa Andruetto compartió las reflexiones que ahora publicamos con el deseo de que sigan desafiándonos intelectualmente. ¡Que disfruten de la conferenciaTere

María Teresa Andruetto

Elogio de la dificultad. Acerca del lector literario

He tomado como título de estas reflexiones, un ensayo del filósofo  colombiano Estanislao Zuleta, porque algunos de sus párrafos me llevan a pensar en las dificultades y desafíos que la literatura propone a los lectores que se animan a adentrarse en su universo. Zuleta cuestiona una vida sin riesgos, sin lucha, sin búsqueda de superación… Y, por tanto, también sin carencias y sin deseo (1). Frente a ello, dice, la literatura nos propone en el transcurso de la lectura riesgos, luchas y por sobre todo nos enfrenta a nuestras carencias. No nos ofrece soluciones, más bien diríamos que nos plantea preguntas, porque problematizar lo que ha sido en nosotros naturalizado es una de las funciones fundamentales del arte. Cuestionar lo aceptado, recibir nuestras sombras, los riesgos de la vida que vivimos y de la sociedad en la que transitamos. En vez de desear una sociedad en la que sea necesario trabajar arduamente para hacer efectivas nuestras posibilidades, deseamos un mundo de abundancia pasivamente recibida, dice Zuleta, pero sucede que los libros nos ponen ante nosotros mismos y ante el mundo del que formamos parte y nos instan a trabajar arduamente para hacer efectivas esas posibilidades. Así, la literatura nos Lee el resto de esta entrada »